“En España podrá faltar el pan, pero el ingenio y el buen humor no se acaban.”

Ramón María del Valle-Inclán, «Luces de Bohemia», 1924

Se nota que estamos en los años 20. Tras el Brexit y las guerras de aranceles, ahora tenemos encima el coronavirus que lo está paralizando todo, desde el fútbol hasta los abrazos. Hay tanta incertidumbre, que no sabemos ni por dónde empezar: ¿Aguantaremos esta cuarentena encerrados en casa, intentando teletrabajar con los críos gritando y saltando en los sofás? ¿Cuántos rollos de papel higiénico es prudente mantener en casa como reserva? ¿Ha llegado el Apocalipsis o es solo el ensayo general?

¡Que no cunda el pánico! Porque el 1 de abril vuelve a ser el Día Internacional de la Diversión en el Trabajo, pase lo que pase. Si no nos amedrentó el terrible morlaco de la crisis del 2008, tampoco lo va a hacer esta maldita peste. Al contrario, son momentos para crecerse ante el desafío, como ya está sucediendo entre nuestros conciudadanos, que desde los balcones aplauden al personal sanitario, cantan bailan, cuentan chistes, juegan al bingo o incluso celebran las fallas.

Por lo tanto, proponemos celebrar este día a lo grande (aunque sin rebasar la distancia mínima de seguridad) y en el más puro estilo de los años 20: a ritmo de charlestón, maximizando el surrealismo y con el bombín de Chaplin bien puesto. De hecho, fue el gran Charlot quien sentenció que «La vida es una tragedia en el primer plano, pero una comedia en el plano general.» En Humor Positivo, estas palabras resumen toda nuestra filosofía, y nunca nos han venido tan bien como ahora.

En esta mítica escena, Chaplin aquí bromea con la miseria, un tema bien serio que él conocía de primera mano, ya que sufrió el hambre como parte de una infancia muy difícil. En El Gran Dictador habla de temas aun más terribles, como el totalitarismo, la guerra y la persecución de los judíos en la alemania Nazi. Y es que el ser humano tiene esa curiosa capacidad de reírse hasta de lo más terrible. De hecho, es casi una necesidad.

Por eso hemos estado circulando tantos memes sobre el dichoso coronavirus. Ah, y por cierto, volviendo a los años 20, recuerda que no hay nada mejor para lavarse las manos que el Jabón Lagarto que todo el mundo usaba hace cien años.

Algunas ideas para celebrar lo mejor de los «roaring twenties» en el trabajo (aunque estés [email protected] y teletrabajando desde casa):

  • Invitación a ponerse el bombín (ya sabéis que nos chiflan), o el sombrero cloche –un toque tan divertido como elegante. Si no tienes uno a mano, te lo tendrás que fabricar en casa con lo que tengas a mano. Otro proyectito más para no subirte por las paredes (o una propuesta para tener calladitos a tus hijos un rato).
  • Apagón de las redes sociales y de la web. ¡Todo el mundo a escuchar la radio!
  • Si tienes que ir físicamente al trabajo, prueba en bicicleta, a ser posible con el buen rollo (y el bombín) de Butch Cassidy. Con las calles medio vacías, nunca ha sido tan seguro usar la bici por la ciudad.
  • Tratarse de usted, empleando el «Don» y «Doña» con todos nuestros compañeros y compañeras, y «patrón» para hablar del jefe.
  • Declamación de poesías del Romancero Gitano de Lorca al inicio de cada reunión (virtual, en este caso).
  • Decoración del lugar de trabajo con obras surrealistas: Ernst, Dalí, Bretón… Si durante el día sucede cualquier desastre o error, la excusa es que estáis celebrando el surrealismo de los años 20.
  • Banda sonora de los 1920’s en la oficina, la tienda o la fábrica: el jazz de Louis Armstrong, Duke Ellington y las Boswell Sisters, el blues de Bessie Smith, Ma Rainey y Blind Lemon Jefferson, o la copla andaluza de Imperio Argentina y Concha Piquer.
  • Apuntarse al reto del caballo con tu pareja, aprovechando que en los años 20 aun no había mucho automóvil.
  • Cada [email protected] se graba improvisando un ballet con acompañamiento de la música de Pulcinella de Stravinsky, y se comparten online.
  • Descanso de cinco minutos cada hora para bailar un tema de Charleston, Swing o Lindy Hop (ver el vídeo más abajo para inspirarse).
  • Competición de aviones de papel para conmemorar las hazañas de pioneros de la aviación como Charles Lindberg y Amelia Earhart. Si se teletrabaja, cada cual puede realizar un video demostrando el vuelo de su creación a lo largo del pasillo de su casa.
  • Todo el personal manda vídeos leyendo pasajes de el Gran Gatsby de Scott Fitzgerald, La Autobiografía de Alice B. Toklas de Gertrude Stein, o Luces de Bohemia de Valle Inclán.
  • Celebración presencial o virtual al final del día con cervezas Senador Volstead, inspiradas en el creador de la Ley Seca.
  • En espacios de trabajo que aun estén abiertos, se pueden proyectar películas mudas del gran Charles Chaplin en el lobby principal durante todo el día: El gran dictador, Tiempos modernos, La fiebre del oro, Luces de la ciudad…
  • Espacio físico o virtual para jugar al mus, al poker, al blackjack o al Yahtzee.
  • Intercambio de fotos o vídeos (¡mudos!) con filtros vintage en color sepia. Hay varias apps como Cine Mudo que te lo ponen muy fácil.

Si vas a celebrarlo de alguna de estas maneras, o como os de la real gana, cuéntanoslo, o compártelo en redes: #diadeladiversion

1 Comment

  1. Rafael Ubal López el 6 marzo, 2020 a las 12:03 am

    MARAVILLOSO, MARAVILLOSO MARAVILLOSO
    Como decía la Sarita Saritísima de Campo de Criptana
    Los Donantes de Risas tenemos otra sorpresa
    MARAVILLOSA, MARAVILLOSA ,MARAVILLOSA

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